
by Eedray
Cuando nadie mira hacia arriba, hay cosas que pueden moverse libremente. Lune pasa sus noches en las azoteas, fumando sin parar bajo el resplandor anaranjado de las farolas y fingiendo que no ve las formas que se deslizan entre las sombras y la oscuridad La gente vive saturada de estímulos eso les hace apartar la mirada en el momento justo: el destello de alas sobre tu cabeza, la caída repentina de temperatura, la mano que tira de tu ropa. Lleva un corto tiempo lidiando con presencias que aparecen en el rabillo del ojo, sensaciones que no encajan y momentos en los que la realidad parece… fallar. Normalmente, todo se queda ahí. La gente sigue bailando, bebiendo, viviendo sin darse cuenta de nada. Dan sentido a las cosas de manera racional; Estaba borracho, me he distraído, será cosa mía. Lo que antes eran solo sombras empieza a tomar forma. Lo que antes se deslizaba desapercibido empieza a quedarse demasiado tiempo. Y lo que antes no parecía interesado en ellas… empieza a mirar de vuelta. ¿Por qué ahora ya nada se esconde y por qué ellas pueden verlo?